Como adiestrar a mis canarios

Cualquier ave puede ser adiestrada pero como con todas las mascotas el ideal es desde cuando son unos polluelos, así el trabajo  te será mucho más fácil, para que esto sea más efectivo, debes en lo posible enseñar a los pequeños que han nacido en vuestra propia casa, ya que eso asegura que cada vez que metas tu mano dentro de la jaula sus padres como te conocen no se alboroten y podrás retirar del nido a los jóvenes.

Esta actividad la debes realizar a partir de unas dos o tres semanas de haber nacido , empezaras solo retirándolo para acariciarlo y acostumbrarlo a estar en tu mano , poco a poco comenzaras con la tarea de que se pose en tu dedo índice , pero recuerda que es muy pequeño por lo que deberás tratarlo con mucho cuidado , sin presionarlo , e inclusive cerca de algún lugar blando a fin de evitar alguna caída , y si esta se produce que no le cause ningún daño, lo que tienes que lograr es que paulatinamente tome  confianza y se acostumbre a ti, que para el que tu introduzcas tu mano en la jaula y lo tomes sea una rutina que no le cause ningún estrés.

En el inicio, estas sesiones de entrenamiento no deben ser largas máximo unos tres minutos, pues todavía requiere del calor y cuidado de sus padres, pero a medida que se vaya desarrollando podrás aumentar el periodo de tiempo. Unos canarios son más inquietos y esquivos que otros, generalmente las hembras son más fáciles de domesticar que los machos, pero como todo  trabajo con nuestras mascotas requiere de mucha paciencia y constancia, pero posteriormente te darás cuenta que  los resultados son muy satisfactorios, y tendrás un amigo excelente en casa.

Cuando los polluelos han tomado cierta independencia de sus padres,  puedes sacarlos con más frecuencia de la jaula y por mayor tiempo, inclusive  puedes enseñarle a comer en vuestra mano, a posarse en cada uno de tus dedos, sobre tus hombros y con la ayuda de alguna golosina que les gusta volar hacia tu dedos desde la jaula cuando le abras la puerta.

En cuanto esté  bien plumado y  por ende sea ya independiente de sus padres lo puedes cambiar de jaula, y a esas alturas ya puedes dejarlo de vez en cuando suelto en la casa, para que se acostumbre a espacios amplios  y diferentes  pero siempre teniendo en claro  ciertos detalles para su seguridad,  jamás deben haber animales que lo puedan asustar como perros o gatos, las ventanas deben estar cerradas para evitar que escape, los ruidos muy fuertes también los asustan al igual que las corrientes de aire y se debe tener mucho cuidado de no pisarlo.

Finalmente y con el tiempo te darás cuenta que tu amigo se acostumbrara a compartir los mismos espacios contigo y se sentirá muy a gusto, pero no debes olvidarte que el  también necesita estar dentro de su jaula para comer y beber agua, así que luego de estos paseos fuera debes llevarlo nuevamente a su jaula para que se alimente y descanse.