Loros Sanos y Felices

Para mantener a nuestros loros sanos debemos proporcionarles las atenciones adecuadas.

Alejar la jaula de los rayos de sol directo, la excesiva humedad y las corrientes de aire.

Mantener la jaula y sus complementos (comederos, bebederos, juegos, etc.) bien limpios.
Proporcionarle una alimentación sana y equilibrada, dando prioridad a la calidad sobre la cantidad.
Procurarle la compañía de sus congéneres.

No obstante, hay algunos sintomas que pueden hacernos sospechar sobre una posible enfermedad:

Si come o bebe en exceso.
Si se mueve poco, esta decaído y se aparta hacia un rincón.
Si tiene las plumas alborotadas, deslucidas, erizadas, o pierde plumas.
Si tiene las alas caídas, los ojos hinchados, o permanece acurrucado y esconde frecuentemente la cabeza bajo ellas.
Si respira con dificultad, tose, estornuda o desprende secreciones nasales.
Si tiene las patas o vientre hinchados
Si las heces manchan las plumas de alrededor de la cloaca, evacua con dificultad o tiene diarrea.


Al observar alguno de estos sintomas debemos trasladar a nuestra mascota a un lugar protegido, templado o cálido y suministrarle el tratamiento adecuado tras consultar con el veterinario. Si el animal reside en una pajarera lo separaremos y lo trasladaremos a una jaula para seguir su evolución.


Estas son algunas de las enfermedades que afectan a los loros:


Coccidiosis :
Es una inflamación intestinal provocada por parásitos que provoca diarreas sanguinolentas y un adelgazamiento muy rápido. No es difícil de erradicar. La limpieza de la jaula es esencial para prevenirla.


Colibacilosis :
Es una peligrosa enfermedad infecciosa que provoca a los loros somnolencia, abatimiento y diarrea de color verdoso. Se trata con estreptomicina (consultar al veterinario) y puede causar estragos en las pajareras por su fácil propagación.


Inflamación intestinal :
Es una de las enfermedades más frecuentes y suele estar provocada por una alimentación inadecuada: Alimentos en mal estado, pasados, muy fríos, aunque también podría estar causada por una infección o por parásitos. Provoca apatía, somnolencia, diarrea y sed. Se trata con antibióticos (consultar con el veterinario). También en este caso la limpieza y especialmente el control de la calidad de los alimentos son la mejor prevención.


Muda Anómala :
Los loros no tienen, como tienen otros pájaros, una época de muda determinada. esta puede cambiar de un individuo a otro, de una epoca del año a otra.. . Una muda anormal puede estar causada por muy diversos factores: estrés, cambios bruscos de temperatura, carencia de vitaminas, etc. Lo mejor es procurar al animal una localización fresca (no fría), sin corrientes y una dieta variada y rica en vitaminas.


Muda Francesa :
La muda francesa es una muda anormal de las plumas de la cola y de las alas. Justo cuando empiezan a salir las nuevas plumas, caen de nuevo por lo que les resulta muy difícil volar. Esta enfermedad es de origen desconocido así como su solución. Se puede mejorar la alimentación de los animales. Pasado cierto tiempo desaparece.


Parásitos Externos :
Acaros, piojos y muchos otros parásitos pueden atacar a los loros si no se mantiene una higiene correcta. Para eliminarlos existen infinidad de productos en el mercado, muchos de ellos se usan pulverizados sobre las jaulas y utensilios. Atención, pueden ser tóxicos para los loros.


Psitacosis :
Enfermedad infecciosa mortal transmisible al hombre. No se dan casos desde hace años. Provoca somnolencia, diarreas, adelgazamiento, inflamación intestinal, convulsiones y muerte. La limpieza es la base de la prevención y conocer la procedencia de nuestros animales una garantía.


Pulmonía :
Enfermedad provocada frecuentemente por las corrientes de aire. El loro presenta una respiración dificultosa, ruidosa y desprende secreciones por las fosas nasales. Es necesario procurar al animal un lugar cálido y tranquilo.


Salmonelosis :
Producida generalmente por la ingestión de alimentos en mal estado. Provoca los sintomas habituales de decaimiento, etc., y una abundante diarrea.


Lombrices :
Hambre y sed anormales pueden indicar la existencia de lombrices intestinales. Debe proporcionarse a los animales una alimentación ligera y fresca, vitaminas y antibióticos (consultar al veterinario).