Un reconocimiento para los héroes silenciosos

El mundo entero ha podido observar el desastre ocurrido en Haití ,Chile inundaciones en Pakistan,China etc. Cómo la fuerza de la naturaleza es capaz de arrasar con ciudades o pueblos enteros...

Los fenómenos que no se pueden anticipar son los peores, pues el suceso sorprende a todos y en muchos casos no les deja tiempo a reaccionar, siendo peor las consecuencias.

Si bien nuestros amigos los animales por su capacidad auditiva muchas veces ladran y tratan de avisarnos, son pocos los que reaccionan a esa llamada. El factor tiempo es fundamental, actuar de inmediato frente a ese ladrido de alerta sería lo óptimo y en algunos casos podríamos refugiarnos, pero son muy pocos los casos en que podemos tomar atención a ello.

No obstante, ellos saben que pueden colaborar y ayudarnos pasado el desastre. Muchos, sin tener entrenamiento previo, buscarán incansablemente a sus amos. No es extraño escuchar pasado el fenómeno natural una gran cantidad de ladridos de perros tratando de avisar dónde se encuentran sus amos, pero el pánico, la desesperación, el shock que se produce en la población no nos permiten tener la mente fría para hacerles caso. Algunos lo logran, pero otros también se asustan y corren despavoridos por ahí, el estruendo que se produce al derrumbarse edificios y casas y el polvo en suspensión nubla la visión y los gritos desconsolados también desorientan a nuestros amigos.

Muchas mascotas también sufrieron el horror del desastre, algunas se encuentran entre los escombros e intentan como cualquier ser vivo encontrar la salida que les permita seguir vivos. La soledad y el desconcierto también se apoderan de ellas y las llevan a buscar un refugio alejado del peligro.

Pero existen otros que saben que su misión es ayudar a salvar vidas, que cuando se les requiere acuden sin más, que en algunos casos como éste deberán viajar muchas horas, llegar a lugares desconocidos, sin tiempo para acostumbrarse al entorno, con situaciones climáticas extremas, pero están dispuestos a dar todo de sí para cumplir tan noble y linda tarea. Es muy grato ver a esos amigos olfateando entre medio de los escombros buscando personas, muchas veces poniendo en peligro su propia seguridad por lo complicado que se les presenta el terreno, pero convencidos que su labor es demasiado importante.

Notar en sus rostros la satisfacción del deber cumplido cuando logran encontrar un superviviente es increíble, sus rabos se agitan y se excitan al igual que lo hacen cuando van de paseo o a jugar, recorren cientos de metros con su nariz pegada al suelo, sin que nada distraiga su atención. Son incansables a la hora de trabajar, no pertenecen a una raza especial, porque muchos de ellos de estaturas diferentes actúan de la misma manera, y ponen a nuestro servicio el poder de su olfato, para ayudar una vez más como lo saben hacer nuestros amigos animales, sin colores ni banderas, sólo con el objetivo de dar todo para salvar una vida.

Para ellos es un homenaje el reconocimiento de todos quienes amamos a los animales, la gratitud por todo lo que hacen por nuestra raza, por lo lindos y leales que son cuando los necesitamos, por el cariño que nos profesan sin importarles nada de lo que reciben, sólo brindarnos amor.

Un recuerdo también para todos los que hoy están sufriendo la pérdida de sus amos en Haití, para aquellos que no pudieron seguir con nosotros en este mundo a causa del desastre, que sus almas se encuentren en paz.

Para todos, guías y perros de las diferentes brigadas de rescate en todo el mundo, que no cesan en actuar de forma célere y desinteresada, cuando el deber los llama un abrazo fuerte lleno de sentimientos y gratitud de quienes como dueños de mascotas los vemos actuar y nos sentimos orgullosos, que siempre reciban la protección del Dios de sus creencias y gracias. Mil gracias por todo lo que realizan.

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