Gordos felices; en las mascotas no es así

 

Existe una mala costumbre respecto de los hábitos alimenticios de nuestras mascotas, ya que normalmente las personas tienden a llenar el plato cada vez ...

 

Que lo ven vacio dejando al libre albedrio de nuestro amigo el satisfacer sus necesidades alimenticias, creen que con eso lo hacen feliz.

Primero debemos de tener en claro que en el reino animal obtener el alimento es un desafío, una razón de existir y ellos actúan en manadas para lograr obtener su sustento diario, ese alimento no se encuentra a la vuelta de la esquina ni está disponible cuando él lo requiera, deberá aprender a cazar, desarrollando todos sus sentidos, en muchos casos respetar, seguir y obedecer las órdenes del líder que le designará un papel para la obtención de tan preciado trofeo y por supuesto respetar una vez obtenida la presa la jerarquía que lo obligará a comer cuando sea su turno.

Si bien desde que nuestro amigo fue domesticado las costumbres han cambiado, no dejemos que coman cuando se les plazca, tenemos que entender que es una actividad diaria muy importante para ellos, muchos adiestradores utilizan esa necesidad propia en cada amigo para primero hacerle cumplir algunas tareas y obtener así su recompensa, dan consejos de rutinas a ejercitar con ellos antes de comer porque generalmente nuestro amigo está más predispuesto a obedecer, personalmente esa técnica no es de mi agrado ya que yo estimulo el buen comportamiento con caricias y amor, mis resultados pueden ser un poco más lentos , pero con el tiempo son más duraderos, ya que como él tiene un deseo innato de satisfacer al amo “alfa´ de la manada ese premio lo considera más que suficiente y me lo demuestra con un loco movimiento de su cola.

Si bien no utilizo la comida como una técnica de adiestramiento si aprovecho ese momento para establecer el orden jerárquico de la manada, le enseño a cumplir una mecánica que estimula el respeto y el cariño base fundamental según mi parecer en las relaciones con nuestra mascota, lo primero que hago es que yo mirándolo a él y cerciorándome que me está prestando atención introduzco en mi boca un alimento cualesquiera y posteriormente me dirijo a su plato se lo lleno con el pienso, pero antes de que este coma le ordeno que se siente y cuando lo hace le muestro su plato y con un movimiento de mi mano junto con la frase “a comer” lo autorizo a que lo haga siendo esa la forma adecuada de explicarle que su turno ya a llegado.

Si por cualquier razón, yo no puedo hacerlo, quien le dé de comer, cualquier otro miembro de la casa deberá hacer lo mismo, única forma de jerarquizarlo dentro del grupo, ya que eso ayudará mucho cuando una persona distinta al amo “alfa ´, tenga que ordenarle cualquier cosa, y que este también obedezca, en las manadas si el primero no está siempre existirá un segundo, tercero etc.

Debes acostumbrar a tu mascota a comer una, dos veces al día o según la indicación del veterinario, darle un tiempo aproximado de unos 20 minutos, y luego aunque no haya comido retirarle al plato, hasta su próxima comida o día, pero jamás dejes de comer tu primero.
Ahora bien la falta de ejercicio y el sedentarismo no sólo provocan obesidad en nuestros amigos, sino que también, origina stress y agresividad más aun en aquellas razas que por su temperamento genético son propensas a desarrollar dicho comportamiento, consideradas generalmente como perros guardianes.

Los perros obesos siempre estarán más estresados que sus amigos que hacen deporte y pueden acumular irritabilidad al no quemar calorías, por lo que es recomendable sacarlos a pasear por lo menos dos veces al día y darles solo pienso el que sea recomendable a su edad y raza, una dieta balanceada que fortalezca el sistema inmunológico, evita la reproducción de parásitos internos y reduce repentinos cambios de conducta, también debemos de considerar que existen razas más propensas a engordar que otras y estas requieren mayor cantidad de ejercicio.(ver razas de perros en: www.entremascotas.es)

En épocas de crisis económica los dueños tienden a suministrar comida casera, como una manera de ahorrar, si bien pudiese parecer una buena medida a corto plazo nos encontramos rápidamente con el cumplimiento de ese viejo refrán que dice “que el remedio es peor que la enfermedad”, la comida de humanos generalmente provoca problemas metabólicos que conducen al sobrepeso, los alimentos no se encuentran debidamente preparados ni balanceados ya que contienen deficiencias en algunas vitaminas y minerales, si bien los humanos para satisfacer todos nuestros requerimientos consumimos una diversidad de ellos sería imposible y mucho más costoso darle a nuestro amigo toda la misma gama , mas aun sabiendo que por ejemplo la leche de vaca que nosotros consumimos diariamente de diferentes formas (yogurt, queso) no les hace bien a su organismo y les causa trastornos gástricos.

La manera de comprobar el peso de su mascota es solicitar a su médico veterinario, información al respecto, generalmente las empresas fabricantes de pienso entregan dichas tablas, no obstante en nuestro portal en la sección “hablemos de tu perro” podrás encontrarla, una vez conocido el peso que debería tener tu amigo, comprueba si se ajusta al rango, si este está en un 15% por encima , debes considerar que esta excedido de peso, por lo tanto reduce un poco la ración diaria y hazlo hacer diariamente mas ejercicio.

La presencia excesiva de grasa corporal, gatillada por malos hábitos nutricionales y el sedentarismo, trae consigo el fantasma de la obesidad, siendo una de las enfermedades que más se registran en perros y gatos con las mismas dificultades médicas que en el hombre, grandes riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, artritis, hipertensión, asma o rotura de ligamentos, desordenes gastrointestinales, enfermedades del hígado, de la piel, y problemas en la reproducción, y durante una intervención o procedimiento quirúrgico en que sea necesario el uso de anestesia el riesgo de muerte aumenta.

Por último mis amigos más gorditos tienen una expectativa de vida más corta y casi siempre la obesidad es el resultado de una ingestión calórica más alta que lo que el cuerpo utiliza para su funcionamiento, pero en algunos casos también puede ser resultado de defectos hereditarios, problemas hormonales o glandulares, castración, o una combinación de varios factores.

Preocúpate, enséñale a comer, hazle hacer ejercicio, dale una vida sana alejada de chocolates, jamón, golosinas, aunque te mire con cara de pena, lo haces por él, para que te acompañe muchos años y ese dicho que dice que los gordos son felices en el caso de nuestras mascotas no funciona.

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