Fiestas de fin de año: un periodo difícil para nuestras mascotas

 

Se avecina las festividades de fin de año, el ajetreo de las compras de navidad, armar el arbolito, instalar las luces, melodías navideñas,...

La compra de regalos, cajas de distinto tamaño que ingresan en nuestra casa, el teléfono que no deja de sonar cada noche. No se que regalarle y necesito averiguarlo, los festejos con las personas de la empresa…en fin. El problema es que nuestra mascota pasa a segundo plano, ya que no tengo tiempo como antes, para sacarte a pasear regularmente, como antes lo hacía. Además, estoy cansado y necesito recuperarme, mañana en la oficina el trabajo me espera mi jefe y quiere que todo quede bien antes de fin de año.
Estos cambios en nuestro comportamiento y el estrés que incorporamos en nuestro ser diariamente, no nos permite estar relajados. Y no sólo eso, se lo transmitimos a nuestra mascota amiga. A ellas les cuesta asimilar ese estrés tan humano, así que se confunden al no entender que nos pasa, y en muchas ocasiones se sienten postergadas.

“Mi amo, ya no pasa tiempo conmigo”. Instala unas luces de colores que se apagan y encienden, trajo un árbol dentro de casa le colgó unas cosas extrañas, suena una música que no conocía, dejan paquetes cerca de este arbolito que huele raro, me miran y me dicen “NO TE ACERQUES”. Suena el teléfono mucho más que antes, me sacan a pasear menos, no lo entiendo. “Esta no es la guarida en la que yo estoy acostumbrado a vivir”. Lo peor, muchas veces, llega por las noches, cuando se sienten unos ruidos muy fuertes que me asustan, pero como mis amos al parecer no tienen tiempo para mi, ni siquiera me miran, y si ladro me regañan, algo muy extraño está pasando en mi manada.
Los animales, y por ende nuestras mascotas, son bastante ordenadas y se acostumbran a su feliz manera de una vida programada. Cualquier situación nueva les afecta, ellos saben que después de cierta actividad que realizan mis amos a mi me corresponde comer, que dos o tres veces al día me sacan a pasear, que puedo recorrer el parque y que ese tiempo es para que yo juegue. En algunas ocasiones o de vez en cuando con mi amo jugamos a la pelota, otras veces llegan unos amigos y corremos uno detrás del otro. Después de pasear, mi amo pone el televisor, se apagan las luces y todos a la cama a descansar. Los fines de semana nos visitan unos amigos de mis amos que conozco, los ruidos que se escuchan por las noches cerca de mi guarida son característicos, mi entorno lo conozco, y si por casualidad llega a mi barrio un amigo nuevo con mi amo, pronto lo conoceremos y hablaremos con él. Es definitiva, rara vez cambia nuestra rutina y por ello la de nuestra mascota.

Pero nuestras mascotas cada año se tienen que enfrentar a unos ruidos ensordecedores, que sus oídos captan con total nitidez. No saben de dónde viene y les asusta muchísimo. Intentan buscar refugio en alguna parte para evadirse de esos ruidos ensordecedores, que a veces les causa más de algún accidente, especialmente cuando viven en pisos altos. En su loca carrera, el miedo los inunda y no son capaces de fijarse que obstáculo se encontrarán a su paso, y peor aún, su corazón actúa tan rápidamente que su estado de salud no es el optimo por sobrepeso o algún otra causa, les puede significar un daño irreparable de por vida, más aun cuando suenan las campanas que marcan el fin de año. Los abrazos pocas veces nos dan tiempo a percibir que le pasa a nuestro amigo, está aterrado, se encuentra escondido bajo una cama o en algún rincón de nuestro hogar con la cola entre las patas y tiritando, y pasará largo tiempo antes de que nos percatemos de su ausencia.

Fin de año son fechas complicadas. Preocúpate de estar más cerca de ellos, acarícialo, tranquilízalo, dale tu apoyo, muéstrale mucho afecto, y si no lo preparaste ni le enseñaste con anterioridad para que dichos sonidos extraños no lo asusten, más que nunca está atento a su comportamiento, no por querer satisfacerlo le compres comida que no acostumbra a consumir, el estará feliz con sus galletas (otro alimento por rico que nos parezca les puede producir problemas estomacales). Entiéndelo con sus miedos, aprovecha para grabar los sonidos de petardos, fuegos artificiales, cornetas, pitos etc., que te servirán para que posteriormente se los reproduzcas durante el año y que cada vez le sean más familiares y veras como las festividades del año que viene serán muy distintas para ellos y nada ni nadie le causara extrañeza y miedo.

LANGUETAZOS, RONRONEOS, CARICIAS, para todas mis mascotas amigas, que sus vidas se llenen de felicidad y amor, en estas fiestas, un fuerte abrazo para todos sus amos y que el próximo año sus guaridas estén plenas de alegría

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