Niños y Perros, amigos pero nunca solos

No importa la raza de mis amigos, pero nunca se deben dejar solos con un niño. Es una pena tener que referirme a este tema justo una semana después de ocurrido un hecho tan lamentable, que me imagino todos ustedes pudieron enterarse por la prensa.

Un Pitbull ataco a un niño de dos años y le causó graves heridas que finalizaron con su muerte. Para la familia, mis más sentidas condolencias y me imagino el dolor que deben estar sintiendo, pero para el bien de todos es importante siempre analizar las causas por las cuales se produjo tal hecho a fin de corregirlas y/o prevenirlas para que ojalá nunca más vuelvan a suceder.

Siempre digo lo mismo y no me cansaré en repetirlo, un niño y un perro, pueden ser excelentes amigos pero jamás deben estar solos, a ambos les gusta jugar siempre. El niño por lo general, como está en una etapa de su vida donde cualquier cosa le resulta novedosa, querrá tocar, morder, y tomar todo lo que se le presente en su camino.

Los perros, gatos, aves, hámster, peces etc., serán para ellos un objeto que se mueve muy atractivo, que les llamará mucho su atención y por ende intentarán atraparlo para investigarlo, y en esos momentos es cuando se exponen al peligro.

Los animales raramente atacan sin razón, y lo hacen sólo cuando se sienten amenazados, tanto ellos como en su territorio, o para conseguir su sustento diario.

No obstante, los perros nacidos en cautiverio saben que reciben su alimento diariamente por lo que pierden en su gran mayoría su instinto cazador. Si bien algunos de ellos ayudan a los humanos a cazar, éstos traen la presa y muy pocas veces se las comen,

Cuando un niño tiene dos años aún no mide ni sabe cómo controlar sus fuerzas, y muchas veces sus cariños suelen resultar un poco bruscos. Recuerdo las muchas palmadas fuertes recibidas de mis hijos y nietos cuando éstos eran pequeños.

Por cariño me golpearon bruscamente en el rostro o en otros lugares de mi cuerpo. Si tu perro siente dolor frente a un cariño no medido, actuará de manera agresiva para defenderse. Muchos de ellos no conocen sus reales capacidades y no saben medirlas, mas aun si éste fue separado muy tempranamente de su madre y hermanos, esto significará que recibiremos como respuestas mordiscos fuertes o leves dependiendo de la enseñanza recibida por nuestro animal.

Si jamás controlé la agresividad de mi perro, pues no lo demostraba hacia los miembros de la familia pero sí con otros de afuera y estaba orgulloso de ello, tenía frente a mí una bomba de relojería que en cualquier momento estallaría.

Esa situación es bastante común, muchos dueños de perro consideran que sus amigos deben ser cuidadores y guardias de su casa, por lo que cuando muestran agresividad hacia quienes pasen fuera de sus casas, o amarran y esconden a sus perros cuando llegan visitas a las casas porque se comportan agresivamente y además elogian dicho comportamiento, no hacen otra cosa que incentivar día a día la agresividad de los mismos.

Otros que cuando son pequeños sus perros le dan una cuerda y tiran de un extremo de ella mientras su fiel amigo tira del otro a modo de juego o competencia, no saben que eso lo único que hace es intensificar y exacerbar el comportamiento agresivo.

Cuando lo dejamos que ladre y se desespere por querer ir al encuentro de un congénere y lo sostenemos o tironeamos y nos retiramos del lugar, en vez de enseñarlo y sociabilizarlo estamos también fomentando la agresividad. O, por último, cuando éste nos ladra o gruñe al acercarnos a su juguete o plato de comida y nuestra actitud es pasiva o más bien de resignación o miedo frente a él diciendo ¨bueno mejor no molestarlo, es normal que actué así¨, como respuesta a dicho comportamiento estamos en cada momento agregando leña al fuego y la hoguera en cualquier momento se hará más grande y no la podremos controlar.

A nuestros hijos desde pequeños debemos enseñarle a medir sus fuerzas, vigilarlos minuto a minuto, no dejarlos solos con nuestro perro sea la raza que sea: grande, pequeña o mediana, hasta que no tengan una edad suficiente (12 años) o más capaz de poder controlar él a su mascota.

Previamente, como amo responsable debemos verificar una y mil veces si nuestro hijo al salir a pasear con él puede llevarlo, tiene la fuerza suficiente para sostenerlo si nuestro amigo tira la correa, le obedece si nuestro hijo le ordena algo etc., y después de ello quedarnos un poco más tranquilos si están solos, pero siempre observantes.

Aunque mi bebé esté en su coche, corral, cuna, camita, mi gato o perro deben estar junto a mí y no con él en su habitación.

Recuerden que con las uñas los gatos o con los dientes los hámster, conejos o cobayas pueden también causar graves lesiones, por lo que no es sólo un problema de una especie sino más bien de cuidado.

Recuerden siempre que los animales no se comunican por medio del lenguaje hablado si no mediante signos corporales y muchas veces un simple movimiento de nuestros brazos puede significar para ellos una agresión inminente que deben repeler y actuarán en consecuencia.

No incentivemos jamás la agresividad en nuestros perros, aunque creamos con ello que logramos un excelente guardián, pues si ladran avisan y eso lo saben hacer frente a cualquier extraño y es su manera de protegernos.

Pero no queramos que además sean los protectores de la vivienda pues no les corresponde esa labor, y si realmente los necesitamos para ello entonces debemos educarlos profesionalmente para cumplir dicha labor, y requeriremos de un profesional que lo eduque tanto a él como a nosotros para poder controlarlo, pues un buen guardián perruno debe ser agresivo, y ahí está el peligro con los otros seres que lo rodean si no estamos muy atentos a su conducta. Es nuestra responsabilidad de amo líder guiarlos por buen camino.

Nuestros perros amigos son animales de compañía, seres con los cuales compartimos amor y requieren de enseñanza para cumplir su labor.

Para evitar que se repitan lamentables sucesos como los ocurridos, debemos observar desde pequeños el comportamiento de nuestros amigos, someterlos a contactos con otros congéneres o cualquier otro animal de otra especie, sociabilizarlos mucho con los humanos, acostumbrarlos al entorno, ruidos, olores, lugares etc., El miedo es muchas veces el causante de conductas agresivas. Controlarlos, enseñarlos, observarlos y aprender cada día más de ellos y con ellos es la mejor forma de tener un fiel amigo que conocerás cómo actuará en la gran mayoría de los casos.


Comentarios

Alberto el día 22-05-2010 a las 14:33:31
Agradezco que por lo menos un medio de comunicación no meta noticias sólo por morbo y de consejos y explique las cosas desde un punto objetivo y con nociones acerca de ello. Muchas gracias por el articulo

Susana Baltà el día 22-05-2010 a las 11:38:51
Gracias por evitar el sensacionalismo y dar paso a la inteligencia y al análisis. Por fin he podido leer un artículo -fuera del ámbito cinófilo- en el que se hace una reflexión con fundamento y no se recurre a crear alarma social gratuitamente.

Alf1981 el día 22-05-2010 a las 08:33:14
Le agradezco su artículo enormemente, es el primer artículo en el que no se juzga a una raza de las denominadas "potencialmente peligrosas" sino que habla de lo que realmente es importante no dejar a los niños solos con NINGUNA mascota da igual su tamaño, esto es muy importante y como no la última responsabilidad es absolutamente nuestra.

 

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