Los gatos y su odio al agua  ¿Mito o Realidad?


Profesor Pelusa. ¿Necesitan realmente bañarse los gatos?, ¿Odian los gatos el agua? ¿Es toda una proeza lograr bañar a un gato? ¿Cómo puedo hacer para que mi gato este tranquilo cuando lo baño? ¿Cuando baño a mi gato quedo arañado entero que puedo hacer? Estas inquietudes y muchas más respecto de la limpieza de nuestros amigos felinos constantemente me hacen llegar los dueños de estos simpáticos e independientes animalitos de compañía.

La verdad es que los felinos en general dedican muchas horas cada día en propinarse ellos mismos una limpieza muy concienzuda, pero esto no significa que tú como amo no puedas darle un baño de vez en cuando, especialmente cuando regresan de algún paseo y su olor no es el que quisieras o porque se presentan distintos factores tales como:

  1. Suciedad excesiva por sustancias grasas, contaminadas o tóxicas.
  2. Propietario sensible a los alérgenos del gato, lo que requiere el baño frecuente de su mascota.
  3. Alteraciones articulares del cuello (híper vitaminosis A por hígado crudo) u obesidad, que impiden la normal auto higiene del gatito.
  4. Indicación terapéutica por afecciones de la piel que requieren tratamiento por baños.

No obstante para que dicha situación no sea  traumante para él y no termine odiando el agua ni tampoco sea una verdadera proeza para ti conseguir que se deje, debes haberlo acostumbrado desde pequeño, con dulzura, paciencia, lentamente tomando todas las providencias necesarias para que nuestro amiguito considere que es un verdadero placer darse un baño como lo sientes tu cada día, por ello no puedes estar apurado ya que requerirás como  mínimo de una hora para dicha actividad.

A ellos por supuesto no podrás bañarlos todos los días como lo hacemos los humanos, pues su protección natural necesita de la grasitud y semi impermeabilidad que le provee su pelaje, no obstante cada cierto tiempo, bañarlo y cepillarlo le sentara bien pues no solo te sirve para hacer más agradable su aroma y aspecto, sino que al estar su pelo mojado podrás detectar fácilmente la presencia de algún parasito o infección en la piel que de otra manera resulta muy difícil escudriñar en ese  peludo cuerpo.

Por otra parte el masaje suave que le das cuando lo estas bañando le sirve de terapia relajadora y de un contacto muy directo y personal tuyo hacia con el que es un factor muy importante para una buena relación con tu amigo felino.

Eso sí para el éxito de esta actividad te recomendare ciertos pasos a seguir de tal manera que el baño para él y para ti se transforme en una rica experiencia y no en una lucha de poder.

Cuando sea un cachorro el primer baño debe ser con agua tibia en un lugar adecuado, en el cual este sienta que puede afirmarse sin dificultad y debes siempre hablarle con un tono suave inclusive jugar con él en la bañera es bueno.

Intenta que siempre sea la misma persona la que lo bañe y si quieres que alguien más en algún momento pueda hacerlo, deben las primeras veces hacerlo en conjunto para que este no tenga desconfianza.

Ese primer contacto con el agua debe hacerse muy lentamente, con una esponja mojada que exprimirás lentamente sobre su cuerpo, después con una taza que volcaras lentamente sobre el, de manera que sienta su cuerpo mojado y a su vez vea que sus patitas se introducen en la misma sin temor.

No lo introduzcas en la bañera con agua, más bien que de a poco esta se valla llenando con el sobrante de agua que caerá de su cuerpo mojado o bien que la tina se llene despacio, pero siempre que tu amigo este alejado del chorro.

Esa primera experiencia debe ser corta inclusive ni siquiera le agregues champú, solo haz que este sienta tus caricias, se de cuenta que no le debe temer al agua y por el contrario lo considere un juego.

De cachorro hacer esto cada semana es recomendable, sécalo siempre con una toalla pequeña suavemente y nunca le dejes caer el chorro fuerte de agua y menos sobre su cara.

Recuerda que la temperatura del agua siempre debe ser tibia de manera que al sentirla jamás reaccione con miedo, también te recomiendo después de todo este proceso lo premies obsequiándole alguna golosina y acaricies permanentemente.

Tu tono de voz y movimientos resultan importantísimos a la hora del baño, estos deben ser suaves y cuando le hables hazlo pausadamente, piensa que es un bebe y necesita de toda tu comprensión.

Por último el secador y su ruido lo debe conocer antes, jamás le apuntes directamente a la cara con él, ojala este aparato suene poco y utilízalo varias veces cuando sea cachorro al  cepillarlo, de esa forma cuando realmente lo necesites que es después del baño este sepa y conozca ese aparato sin agregarle mas estrés a su primera experiencia con el agua.

Los gatos cuando cachorros como cualquier otro ser son muy curiosos así es que si lo acaricias mientras tú te secas el pelo también le ayudara a no temer cuando escuche el ruido que este aparato produce.

Si sigues estos consejos en su etapa inicial de aprendizaje entre el primer y segundo mes de vida donde están más receptivos y llanos a aprender descubrirán lo fascinante que les puede resultar darse un baño, y te darás cuentas que el mito no existe, más bien fuimos nosotros los humanos quienes le inculcamos el miedo al agua, enviándoles muchas veces un chorro directo como castigo porque algo que estaban haciendo mal.

 

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